El resurgir de la tecnología de banda ultra ancha, UWB

Hay una antigua, aunque desconocida, tecnología que en los últimos años está alcanzando un gran protagonismo. Nos referimos a la banda ultra ancha, UWB por sus siglas en inglés (Ultra Wide Band). En TST la estamos utilizando ampliamente en investigaciones encaminadas a ofrecer soluciones de posicionamiento con alta precisión en interiores y exteriores.

Fue en septiembre del año pasado (2019) cuando el término UWB comenzó a popularizarse a raíz de la presentación del iPhone 11 Pro, el primer teléfono inteligente que incorpora un chip con esta tecnología inalámbrica. De pronto, la prensa especializada, y el mundo tecnológico, desempolvaron esta ignorada tecnología que ya está llamada a jugar un papel muy relevante en el ámbito de la geolocalización, el hogar inteligente, la seguridad o la realidad aumentada.

En TST confiamos en el potencial de esta tecnología para crear aplicaciones que incluyen el uso de la banda ultra ancha. Un ejemplo de ello es el trabajo que se está desarrollando en el marco del proyecto europeo SECREDAS, cuyo objetivo principal es incrementar las condiciones de seguridad en coches autónomos y acerca de cuyos ensayos en exteriores publicamos una reseña hace escasas fechas.

La tecnología de radiofrecuencia UWB es similar al WiFi o al Bluetooth. Es decir, su capacidad se sustenta en la transmisión rápida de datos entre dispositivos próximos entre sí. Pero resulta mucho más eficaz a la hora de determinar la ubicación de objetos muy cercanos. Utiliza ondas de radio de pulsos cortos en un espectro de frecuencias que van desde 3.1 a 10.5 GHz. Es como un radar de muy corto alcance: puede rastrear y ofrecer localización precisa con errores menores de 10 centímetros, en exteriores e interiores. Además, sus señales pueden pasar fácilmente a través del cuerpo humano o paredes de edificios.

La banda ultra ancha se está popularizando porque es mucho más rápida que Bluetooth, es más barata, utiliza menos energía y es más segura. Actualmente se utiliza, principalmente, en entornos industriales, por ejemplo para el seguimiento de carretillas elevadoras en almacenes o fábricas. También se está explorando su uso como una alternativa más segura para las llaves inalámbricas de automóviles o incluso para rastrear animales en granjas.

El hecho de que Apple haya incluido un chip UWB en su último teléfono indica, según los analistas, que la empresa está explorando su uso intensivo en el ámbito del hogar inteligente para controlar cerraduras, termostatos, electrodomésticos o incluso a las mascotas.

 Un poco de historia

Para conocer la historia de la tecnología UWB tendríamos que remontarnos a finales del siglo XIX cuando Marconi desarrolló el transmisor Spark-Gap (de pulsos eléctricos cortos) para la comunicación inalámbrica. En 1920, las señales UWB fueron prohibidas para uso comercial y se restringió a aplicaciones militares, pero a final de siglo XX esta tecnología comenzó a captar la atención de la comunidad científica. Es en 2002 cuando la Comisión Federal de Comunicaciones de los Estados Unidos (FCC) publicó la primeras regulaciones UWB que permitieron el uso sin licencia del espectro asignado. Sin embargo, el límite de potencia permitido se estableció muy bajo para evitar interferencias con otras tecnologías como WiFi, Bluetooth, etc.