TST instala en Santander dispositivos IoT con seguridad incrementada en el ámbito del proyecto M-Sec

TST ha instalado en el Parque de las Llamas de Santander una serie de dispositivos de internet de las cosas (IoT), con seguridad incrementada, que servirán para que los ciudadanos interactúen con la plataforma M-Sec, un proyecto tecnológico de colaboración entre la Unión Europea y Japón para desarrollar soluciones de seguridad para ciudades inteligentes.

Los módulos IoT, que han sido desarrollados por TST para registrar parámetros ambientales y contar personas en las inmediaciones de su ubicación, van equipadas con seguridad incrementada; un conjunto de técnicas software y herramientas hardware, estas últimas en colaboración con la empresa francesa CEA, que se han incorporado al diseño base para proteger los dispositivos de intrusiones indeseadas y ciberataques, cada vez más presentes en el mundo del internet de las cosas. De cara a verificar el tipo de ataques que estos dispositivos podrían sufrir, y en colaboración con la Universidad Nacional de Yokohama, se les ha expuesto a una serie de pruebas antes de su instalación, lo que ha posibilitado la preparación de las oportunas acciones mitigantes.

Los ciudadanos pueden interactuar con la plataforma a través de códigos QR diseminados por el parque. Al escanear los códigos con el teléfono móvil, los usuarios acceden a una aplicación web donde, una vez registrados, pueden consultar las mediciones registradas y obtener información de flora y fauna. Finalmente, tienen la posibilidad de valorar la utilidad del sistema y trasladar sus opiniones y comentarios a los miembros del consorcio M-Sec para conseguir una mayor aceptación.

El Ayuntamiento de Santander es el principal catalizador de esta actividad por la condición de Smart City de la ciudad. Un consistorio que apuesta por la innovación, el desarrollo y despliegue de este tipo de soluciones. Además, en el caso particular de este piloto, las mediciones obtenidas ayudarán a los servicios municipales a tomar decisiones que redunden en el bienestar de la ciudadanía.

Los usuarios iniciales del piloto han sido seleccionados por los miembros locales del consorcio, el Ayuntamiento y TST. En posteriores fases, las actividades de reclutamiento alcanzarán a un mayor número de ciudadanos de todos los ámbitos. La idea es comenzar con un grupo pequeño de usuarios y después abrirlo a más audiencia hasta llegar al acceso a todos los ciudadanos. Esta primera fase se prolongará durante 3 meses.