¿Vas a pasear por un parque cercano y quieres saber más sobre el entorno que te rodea?

Os dejamos esta entrevista a Arturo Medela, Responsable del Departamento de I + D de TST Sistemas, publicada en la web del proyecto M-Sec. Nuestra empresa lidera el Caso de Uso 1 de este proyecto: «Dispositivos IoT seguros para mejorar los paseos por los parques de ciudades inteligentes».

Arturo analiza cómo ha sido esta implementación en la ciudad española de Santander, sus principales logros y retos, y cómo la solución M-Sec puede llegar a ser un factor decisivo en la mejora de la vida de las personas en ese entorno específico.

¿Puede describir brevemente el Caso de Uso 1 de M-Sec?
«La idea principal detrás de este piloto consiste en desplegar dispositivos IoT que miden variables significativas para el bienestar de los habitantes de la ciudad, como los niveles de ruido o CO2, y la sobrepoblación de áreas seleccionadas a través de la elaboración de mapas de calor».

¿Qué intenta resolver este caso de uso?
«Esta información también es relevante para el Municipio, ya que a día de hoy no está cubierta como parte de los despliegues ya existentes de otros proyectos en la ciudad inteligente de Santander, y estos datos ayudarían a la hora de analizar el área y programar acciones específicas. En general, la información brindada por M-Sec complementará y enriquecerá la existente actualmente y ayudará a los servicios municipales a extraer valiosas conclusiones a través de la observación de diversas áreas del parque Las Llamas, uno de los pulmones de la ciudad».

¿Puede decirnos de qué manera se espera que la implementación de este caso mejore la vida de las personas en una ciudad inteligente como Santander?
«Los usuarios interesados en participar de la experiencia encontrarán códigos QR repartidos por toda la zona de actuación (Parque de Las Llamas en Santander) para que se sumen al piloto y enriquezcan su experiencia al pasear por el parque o incluso reciban ayudarl a la hora de tomar una decisión sobre si ir al parque a una hora determinada o no. Una aplicación web permitirá a estos usuarios acceder y calificar la calidad de los datos enviados, proporcionando otra capa de validación. Dicha actividad se fomentará mediante un sistema de recompensas dirigido a los usuarios más activos del sitio».

¿Cómo se ha implementando este caso de uso el proyecto M-Sec?
«El sistema se basa en dos dispositivos IoT diferentes desarrollados dentro del proyecto y desplegados en la ciudad de Santander (en la costa norte de España). Algunos de ellos son los llamados dispositivos de conteo de multitudes, que son capaces de detectar direcciones MAC de los módulos Wi-Fi y BT disponibles en la mayoría de teléfonos móviles presentes hoy en día en el mercado y ofrecer una cifra que es una estimación del número de personas presentes en los alrededores de ese lugar específico en ese momento. El primero de estos dispositivos está ubicado en uno de los puntos calientes del Parque Las Llamas, justo en el nivel debajo de su restaurante.

Los otros dispositivos instalados son los encargados de realizar labores de monitorización ambiental a través de cinco sensores diferentes, a saber: temperatura, humedad, CO2, COV y ruido. Las localizaciones consideradas implican cubrir, por un lado, la zona de juegos infantiles y, por otro, un tramo longitudinal completo del parque, yendo de un lado, más cercano a la Universidad de Cantabria, al otro, justo al lado de una zona residencial, cubriendo también la autovía de la ciudad que separa esta zona residencial del propio parque.

En la búsqueda por complementar la oferta de servicios, el sistema ofrece información ampliada sobre 9 puntos específicos del parque donde los visitantes reciben datos concretos sobre lo que pueden encontrar allí. Para permitir que los usuarios del piloto de M-Sec accedan a estos datos, se han distribuido 9 códigos QR por todo el parque. La lectura de estos códigos permite acceder a la aplicación web que presenta esta información junto con los datos recopilados por los dispositivos IoT, debidamente descifrados en el servidor. En la aplicación web, que está arraigada en la capa de aplicación M-Sec, las personas pueden unirse al piloto a través de un simple proceso de registro y así tener acceso a todos los datos ofrecidos.

Una vez registrados, los usuarios podrán visitar los apartados específicos asignados a esos 9 lugares a visitar y a aquellos relacionados con los dispositivos IoT repartidos por el parque, donde podrán consultar la información y medidas e incluso depositar su grado de satisfacción a través de una simple calificación de 5 estrellas. Método que ayudará a los socios de M-Sec a cargo del Caso de Uso 1 a conocer la utilidad del servicio según sus participantes».

¿Qué desafíos importantes ha enfrentado su equipo durante la implementación del piloto? ¿Has podido superar los principales retos?
«En primer lugar, existe una posibilidad más que probable de que las condiciones sanitarias impulsen a los gobiernos nacionales o regionales a volver a un escenario de bloqueo total o la implementación de severas restricciones en términos de movilidad. En el caso particular del Caso de Uso 1, se facilitará a los usuarios registrados el acceso a través de la aplicación web a los diferentes menús y medidas. De esta forma, los potenciales usuarios y grupos de interés tendrían un medio para recuperar información aunque no puedan estar presentes en el Parque Las Llamas donde se desarrolla la experiencia.

Otro desafío está directamente relacionado con la aparición de problemas técnicos en los dispositivos implementados como parte del piloto. La forma de solucionar estas situaciones implicará un proceso dentro del consorcio para asegurar una rápida reacción para solucionar posibles fallas y / o robo de los dispositivos desplegados. El primero se resolverá gracias a la interacción periódica entre los socios involucrados en las integraciones y actuará sobre posibles problemas. Tanto éste como el previo necesitarán la colaboración del Ayuntamiento de Santander para emitir los permisos adecuados que permitan a los socios ir al parque y realizar las acciones necesarias.

Finalmente, dos retos adicionales que están muy relacionados se refieren al escaso interés del piloto en su versión no presencial que podría plantear y por tanto la captación de un número reducido de usuarios. Para mitigar esto, es importante obtener retroalimentación sobre lo que podría ser más atractivo para los usuarios finales e intentar aplicarlo y activar medios alternativos de reclutamiento una vez que no haya la opción de reunirse en la misma sala física. Se considerarán reuniones en línea a través de diferentes herramientas para mitigar este potencial desafío y contar con el número mínimo de participantes que permitan asegurar que los resultados obtenidos sean suficientes para evaluar adecuadamente la solución M-Sec».

Por último, ¿puede contarnos sobre los desarrollos futuros relacionados con la implementación de este caso de uso?
«Los siguientes pasos inmediatos en la evolución del Caso de Uso 1 implican enviar los datos recopilados por los dispositivos IoT a la plataforma Eclipse sensiNact a través de una conexión MQTT. Allí, los usuarios de sensiNact podrán visualizar los dispositivos y los datos y establecer su propio análisis.

Posteriormente, una vez recolectados los datos, se enviarán al servidor, procediendo a encriptar los datos sensibles mediante la herramienta M-Sec conocida como Crypto Companion Database (CCDB), que es un sistema que encripta los datos con un par asimétrico de claves pública / privada. Los datos solo serán accesibles al propietario, que tiene que ser autenticado, y los operadores autorizados permitidos por ese propietario. Al mismo tiempo, se genera un hash a partir de todos los datos cifrados y se almacena en la cadena de bloques de Quorum (tecnología blockchain) a prueba de manipulaciones.

Finalmente, y dado que todos los datos recopilados de los sensores integrados en los dispositivos de IoT pueden estar disponibles públicamente porque no contienen ningún dato personal relacionado con el usuario final, se transferirán al mercado de M-Sec donde las partes interesadas podrán comprar estos datos, ambientales y de ocupación, utilizando los llamados tokens M-Sec, que es una criptomoneda en forma de contrato inteligente que se ejecuta en blockchain como se apuntó anteriormente.

En cuanto a la escalabilidad, el proceso de validación debería desencadenar el curso de la realización de nuevos despliegues en otras áreas relevantes no solo de la ciudad de Santander sino también en pueblos más pequeños de la región y en ciudades significativas de tamaño medio cercanas (por ejemplo, Gijón o León). Además, y dentro del marco de M-Sec, los socios del consorcio tienen en cuenta la posibilidad de implementar una réplica del Caso de Uso 1 en ciertas ciudades japonesas y fomentar la interacción y el impacto transfronterizos».

 

Si quieres saber más sobre el Caso de Uso 1 de M-Sec y cómo puedes replicarlo en tu propia ciudad y / o región, puedes contactar directamente con Arturo Medela en amedela@tst-sistemas.es.